sábado, 1 de noviembre de 2014

GESTION EDUCATIVA

¿Qué es calidad educativa?

En la constitución política de nuestro país en el art. El artículo 103, establece que “toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades”, indicando nuevamente la obligación del Estado de garantizar una educación de calidad y gratuitamente en todos los niveles, incluso pregrado universitario.

Para establecer qué es una educación de calidad, necesitamos primero identificar qué tipo de sociedad queremos tener, pues un sistema educativo será de calidad en la medida en que contribuya a la consecución de esa meta.
Adicionalmente, un criterio clave para que exista calidad educativa es la equidad, que en este caso se refiere a la igualdad de oportunidades, a la posibilidad real de acceso de todas las personas a servicios educativos que garanticen aprendizajes necesarios, a la permanencia en dichos servicios y a la culminación del proceso educativo.
Por lo tanto, de manera general, nuestro sistema educativo será de calidad en la medida en que dé las mismas oportunidades a todos, y en la medida en que los servicios que ofrece, los actores que lo impulsan y los resultados que genera contribuyen a alcanzar las metas conducentes al tipo de sociedad que aspiramos para nuestro país.
¿Qué son los estándares de calidad educativa?

Los estándares de calidad educativa son descripciones de los logros esperados de los diferentes actores e instituciones del sistema educativo. En tal sentido, son orientaciones de carácter público, que señalan las metas educativas para conseguir una educación de calidad.

Así por ejemplo cuando los estándares se aplican a estudiantes, se refieren al conjunto de destrezas del área curricular que el estudiante debe desarrollar a través de procesos de pensamiento y que requiere reflejarse en sus desempeños.

Por otro lado, cuando los estándares se aplican a profesionales de la educación, son descripciones de lo que estos deberían hacer para asegurar que los estudiantes alcancen los aprendizajes deseados.

Finalmente, cuando los estándares se aplican a las escuelas, se refieren a los procesos de gestión y prácticas institucionales que contribuyen a que todos los estudiantes logren los resultados de aprendizaje deseados.


La gestión educativa

Es un proceso orientado al fortalecimiento de los Proyectos Educativos de las Instituciones, que ayuda a mantener la autonomía institucional, en el marco de las políticas públicas, y que enriquece los procesos pedagógicos con el fin de responder a las necesidades educativas locales, regionales.

Desde lo pedagógico, promueve el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y la comunidad educativa en su conjunto, por medio de la creación de una comunidad de aprendizaje donde se reconozca los establecimientos educativos como un conjunto de personas en interacción continua que tienen la responsabilidad del mejoramiento permanente de los aprendizajes de los estudiantes, con el fin de formarlos integralmente para ser miembros de una sociedad. Todo esto ayuda a favorecer su calidad de vida y prepararlos para su vida en el mundo laboral.

La gestión educativa consiste en:
  • Presentar un perfil integral, coherente y unificado de decisiones.
  • Definir los objetivos institucionales, las propuestas de acción y las prioridades en la administración de recursos.
  • Definir acciones para extraer ventajas a futuro; se consideran tanto las oportunidades y amenazas del medio en el que está inserta, como los logros y problemas de la misma organización.
  • Comprometer a todos los actores institucionales.
  • Definir el tipo de servicio educativo que se ofrece.
El desarrollo del proceso es responsabilidad del director (pero no es el que realiza todas las tareas), debe:
  1.  Planificar
  2.  Controlar
  3.  Definir de objetivos
  4.  Decisiones para solucionar problemas
  5.  La comunicación
  6.  Capacitación del personal
  7.  La influencia del poder.
La calidad educativa

Es una de las expresiones más utilizadas actualmente en el ámbito educativo, como punto de referencia que justifica cualquier proceso de cambio o plan de mejora. En este contexto, la eficacia y la eficiencia son sus dos pilares básicos.

Resulta ya común afirmar que vivimos en una sociedad cuya principal característica es el cambio y los permanentes procesos de transformación que se dan en el seno de la misma.

La escuela forma parte de esa sociedad y tiene su razón de ser en el servicio que presta a la sociedad; por ello está afectada por los cambios sociales, económicos y culturales del medio o entorno en el que se encuentra.

Como organización, debe adaptarse de forma inteligente a su entorno cambiante y reflexionar de forma permanente sobre la calidad del servicio educativo que presta a la sociedad: en el campo de los conocimiento es preciso una revisión permanente ante la caducidad de los mismos; surgen nuevos conocimientos y destrezas en la búsqueda y tratamiento de la información, con la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación; la formación en valores es un reto permanente, cuya importancia se acrecienta con la apertura hacia una sociedad cada vez más intercultural; en las relaciones familia-escuela-sociedad; en el campo laboral; en la continua revolución en el ámbito de la pedagogía, de la metodología y de la organización; entre otras.

Responder a todos estos retos desde la institución escolar es una tarea compleja como compleja es la organización escolar y los procesos de enseñanza y aprendizaje: organización del centro, clima escolar, ambiente de trabajo, enseñanza-aprendizaje, evaluación, orientación y tutoría, apertura y participación a la comunidad educativa, entre otras.

Sólo desde una perspectiva de reflexión permanente y de innovación se puede conseguir una educación de calidad, que responda a las necesidades y demandas del alumnado. Innovar es responder a las necesidades de una sociedad en permanente cambio cultural, científico, tecnológico, etc., lo que exige a la escuela formar a sus alumnos para el futuro.
Por otro lado, conviene recordar que Calidad no es un concepto estático, es una característica de las cosas que indica perfeccionamiento, mejora, logro de metas.

Calidad no es igual a perfección. Ninguna acción humana y por lo tanto, ningún sistema educativo pueden ser perfectos, pero sí puede -y debe- aspirar a mejorar.
Cuando hablamos de un programa o sistema educativo de calidad, nos referimos a aquél que ha alcanzado estándares superiores de desarrollo, en lo filosófico, científico, metodológico o en lo humano.

El gerente como evaluador institucional

El cambio educativo comenzará cuando los educadores estén dispuestos a colocarse crítica y creativamente frente a sus prácticas, ya que el mismo surgirá de las propuestas que haga el propio docente. Tanto el planteamiento teórico como las exigencias prácticas de nuestro sistema educativo, la evaluación es una de las áreas de mayor relevancia, las cuales a través del tiempo han evolucionado dando respuesta a las exigencias de la sociedad actual, dichos aspectos obligan al docente a la adhesión de nuevos paradigmas, de no ser así su oposición predispone a cada uno a concebir el mundo y los acontecimientos que en él se desarrollan de modo profundamente diferentes.

La evaluación, en los actuales momentos en la primera y segunda etapa de educación básica se fundamenta teórica metodológica, con una visión constructivista de la enseñanza y del aprendizaje, por tal razón la misma debe ser concedida y orientada hacia estos términos. Este nuevo enfoque deja atrás a una corriente conductista que ha predominado en el sistema educativo venezolano.

al respecto Díaz y Hernández (2001) sostiene que no se puede negar que la evaluación educativa representa una actividad compleja pero necesaria, su complejidad se debe ya que todo lo que conforma un proceso educativo puede ser evaluable como bien puede ser aprendizaje, enseñanza, acción docente, contexto físico, programas e instituciones.

Un docente al desempeñar sus funciones en cualquier institución educativa, debe tener una clara concepción del modo en que aprende y se enseña, la cual debe ser coherente con la evaluación, donde debe tener claro cómo, cuándo, por qué evaluar, de manera que todo lo que haga en el acto educativo lo conduzca a obtener datos positivos.

En el aprendizaje y la enseñanza, es tarea necesaria la evaluación, ya que de esta manera se pueden aportar informaciones al profesor sobre algún tipo de aprendizaje que se esté produciendo, así mismo conocer la eficacia de la acción docente y de los procedimientos de enseñanza utilizados, sin la información que proporciona la evaluación no se tendría herramientas suficientes para proponer correcciones y mejoras.

En el caso preciso que concierne a este estudio, como es la evaluación dentro del proceso enseñanza y aprendizaje, la evaluación comprende seis aspectos centrales según Díaz y Hernández (2001)  identificar el objeto a evaluar, criterios empleados en la evaluación, sistematización mínima necesaria para recoger la información de acuerdo a su pertinencia, representaciones fidedignas de la información (mientras más elementos se tenga para construirla más relevante será) la emisión de los juicios debe ser de orden cualitativa, donde se deben tener en cuenta los criterios establecidos de acuerdo a la intención educativa y la construcción de comprensión lograda, y la toma de decisiones que lleve a producir los ajustes y mejoras necesarias en las situaciones de aprendizajes y/o enseñanza.

                                     Participante:
Romero Albarracín Saira Milena Esp.
                                               C.I: Nº 17.203.093

                                 Sección: I

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